Comenzaré esta entrada con una pequeña confesión: como traductora e intérprete, mi especialidad es el ámbito sanitario, conocido por el casi interminable uso de las siglas. ¡Bien! Pues he de decir que, cuando la vocación docente llamó a mi puerta, no me avisó de que en este área tampoco faltan, pero, bueno, no pasa nada, todo es cuestión de acostumbrarse. Hoy nos toca hablar del PEC, el Proyecto Educativo de Centro, y, para ello, vamos a hablar de uno en concreto, pues tomaremos como muestra el de un centro real al cual tengo especial cariño; no obstante, prometo ser lo más objetiva que pueda.
No construyamos la casa por el tejado, lo primero es lo primero: ¿qué es un PEC? Se trata de uno de los documentos más relevantes a nivel de centro. En él se plantean aspectos como los objetivos, los valores, la organización del centro y sus funciones, es decir, todo aquello necesario para definir la identidad del centro, siempre teniendo en cuenta su contexto social y cultural. Además, es de carácter público, participativo, democrático y está en revisión constante.
Veamos un caso real, el PEC del Colegio Apostolado de Valladolid, un centro concertado ubicado en la zona sur del casco urbano. Identificar los pilares sobre los que se edifica su actividad educativa no es difícil: buscan la formación de las personas mediante la innovación y la calidad centrándose en los planos social, del conocimiento y espiritual. Para ello, el centro tiene como objetivo el desarrollo de competencias existenciales, intelectuales, intra e interpersonales o creativas, por ejemplo. Asimismo, el PEC señala puntos destacados de la educación en función de las etapas como puede ser el bilingüismo. Otras actividades notables son Korami (de pastoral), las inmersiones lingüísticas, el bachillerato dual americano o la escuela para padres.
Si acudimos al RRI, o Reglamento de Régimen Interior del mismo centro, se puede observar una información mucho más detallada del centro en la que se comprenden la naturaleza y finalidad del centro, la comunidad educativa, la acción educativa, los órganos de gobierno, los órganos colegiados, los de coordinación educativa, la disciplina escolar y las reclamaciones académicas.
Entre ambos documentos puede apreciarse continuidad, cohesión y coherencia, pues defienden los mismos valores a nivel de formación integral del individuo mediante la creación de un entorno que favorezca el proceso de enseñanza/aprendizaje. En esta misma línea, se plantea de forma clara el organigrama del centro y las funciones que deben realizar los diferentes órganos, ya sean unipersonales o no, y los derechos y deberes de los diferentes colectivos que conforman la comunidad educativa del centro, es decir, alumnos, profesores, padres y P.A.S.. En ambos documentos, se intenta reflejar que el centro vela por el desarrollo cognitivo y personal del alumnado de una forma positiva y comprensible para el lector, lo que acorta la distancia con respecto al (potencial) «cliente» y, en cierto modo, podría darle seguridad para confiar en el centro.

¡Hola, Raquel! He de confesar que lo que me ha hecho leer esta entrada es el juego de palabras del título, ¡muy bien traído! ;) Felicidades tu blog, me parece que plasmas las ideas de forma muy clara y concisa ¡se entiende todo a la perfección! Nos vemos por clase ;)
ResponderEliminar¡Hola, Ana! ¡Me alegro de que te guste! La verdad es que con estos temas de papeles me cuesta un poco porque me lío, pero ¡me consuela saber que se entiende! Nos vemos mañana :D
Eliminar